martes, 4 de marzo de 2014

El gato volador



El otro día patrullando dio un aviso por emisora un recurso al cual le había requerido un transeúnte, ya que estaba paseando con su novia y escucharon pocos metros atrás un pequeño golpe en el suelo

Al girarse pudieron ver como se trataba un gatito persa que se había caído, dios sabe de dónde. Al escucharlo por la emisora decidimos acercarnos

La escena era la siguiente, la acera con un pequeño charco de sangre y un gatito persa blanco arrinconado en una esquina muy asustado
A primera vista se veía que era un gato que no había estado nunca en la calle, estaba bastante fondón, y al ver pasar un coche flipaba y tenía toda la nariz rota y sangrando, así que no debió de caer de pie

Miramos a los edificios y no había ninguna ventana abierta, por lo que no sabíamos de donde se había caído, cosa extraña, y eran las 3 de la mañana, no eran horas de llamar a todos los números del portal para preguntar de quien era el gato
¿Qué hacer?

Llamamos a base para pedir solución y nos dijeron que dejáramos el gato y que siguiéramos de patrulla, cosa la cual dijimos que si pero que en realidad no abandonamos el lugar, está mal hacerlo porque no hay que desobedecer órdenes, pero entiendo que no es lo mismo dar una orden sin estar en el lugar y ver al pobre animal que estar, verlo y pensar en la pobre familia al amanecer y comprobar que su gato ha desaparecido, además que era una noche particularmente tranquila

Algo había que hacer
 Nos ofrecimos a los compañeros a ir a donde otro cuerpo policial, ya que a mi compañero de coche le sonaba que tenían maquinas para leer chips, y con un poco de suerte, el gato tendría, de modo q fuimos pero no hubo suerte, sin embargo un compañero del otro cuerpo se ofreció a llamar a la protectora de animales para que se hicieran cargo

Después de un buen rato esperando nadie se presentaba, así que para no buscarnos problemas decidimos buscar una caja y transportar nosotros al animal a la protectora de animales
Por fortuna al andar pocos metros nos encontramos con el vehículo de la protectora que no encontraba bien la ubicación
La pena de la historia es que no sabremos si el animal tenia chip, o si llamo la familia preguntando por él y que terminara feliz de nuevo en su hogar
Y lo más importante…  ¡¡¡¡¡¡De donde coño se cayó!!!!!!

La reflexión de la noche es:
Hay veces que los animales inspiran mucha mas ternura o preocupación que determinados sujetos...
Sera por la sensación de desamparo que provocan

lunes, 10 de febrero de 2014

Animalitos

Hoy voy a hablar un poco de los diferentes tipos de clientes que, a veces, tenemos que traer a base para su detención:

-Sujeto 1 o “yo no he pegado a mi mujer” (Si yo la quiero...)
Sujeto que niega rotundamente haber puesto un dedo a su mujer, la cual casualidades de la vida, se había resbalado y roto la nariz contra el pomo de la puerta, y claro, ella como es mujer y no sabe, llamó a la policía en vez de a emergencias. 



Este sujeto suele pasarse la noche entera llorando, y a veces puede soltar frases desesperadas para convencerte como:
“Hoy es el cumpleaños de mi novia, ¡he trabajo durante 5 días 12 horas todos los días para comprarle un regalo!, ¡no hay nadie que la quiera más que yo!” (Y se lo creen)


Generalmente son de raza latino americana, árabe o española de avanzada edad.





-Sujeto 2 o “yo no lo he hecho y colaboro”
Este es el más común, generalmente lo niega todo (lo cual es un derecho fundamental de cualquier persona detenida) pero se muestra colaborador y te obedece en todo lo que le digas. Este sujeto es el más listo, ya que sabe que no obedecer solo puede repercutir en algo contraproducente.




-Sujeto 3 o “el fanático religioso”
Este es muy peligroso, suele mostrarse muy violento, tanto verbalmente como físicamente. Dicen las leyendas que algunos especímenes son tipo “shiny” e incluso grita frases religiosas o apocalípticas, pero yo aun no he tenido oportunidad de verlo. Pero lo más peligroso de todo es perderles el ojo ya que en cuanto te descuidas y les quitas el ojo de la celda, te la arman, se cortan o se muerden los brazos y empiezan a escribir pasajes del Corán o de la Biblia con sangre propia. Muy creepy todo (yo solo he tenido oportunidad de conocer el tipo “Corán”, el tipo “Biblia” esta casi extinto)





-Sujeto 4 o “yo no he hecho nada y no colaboro”
Es muy parecido al sujeto 2, pero sin que colabore. Pero les tengo pillados el tranquillo, basta con mostrarse empático diciendo cosas amables o bonitas como “que sepas que me parece injusto” o “vamos a sacarte las huellas… ¡caray!, ¡que manitas más bonitas!, ¡tienes manos de princesa!” (Si es una tía, claro, si no te parten la boca) y evolucionan a sujetos del tipo 2, más manejables.




-Sujeto 5 o “estoy tan borracho que no sé ni quién soy”
Pues que decir… ¡Que se te duermen mientras les hablas como si del un Snorlax se tratara y que no recuerdan nada de lo acontecido!
Y claro, cuando se despiertan no recuerdan ni donde están y flipan

Generalmente son detenidos por agredir a un agente o meterse en peleas. Pero no suelen ser más que pobres personas.
 
TOTAL, ¡LUEGO NO VOY A RECORDAR NADA!

lunes, 3 de febrero de 2014

El batcinturón y la batmochila

Cuando salí de la academia de policía, nos proporcionaron nuestro cinturón de herramientas policiales, con espacio bastante limitado he de admitir

Todo el mundo siempre habla del mito del típico policía zampa donuts a
mericano, pues bien, en la academia nos dijeron en plan coña que era importante tener una buena panza para poder rellenar el cinto de múltiples gadgets policiales y llegar a ser el más táctico operativo



La verdad es que no se equivocaban, en mi cinturón, entre los grilletes, bastón, porta guantes, pistola, porta cargador, navaja, pokeballs y demás parafernarias apenas hay sitio para más… ¡Coño!, ¡¡¡¡ si hay veces que tengo que pensar donde esta cada cosa para encontrarla!!!!

¡Y en base ha habido momentos en que las conversaciones de gadgets y demás parecían un concurso de a ver quien era más "táctico operativo"!



Sin embargo yo he visto compañeros con un segundo bastón portátil, porta llaves, linterna, master balls y algún gadget más…

Lo cual me lleva a pensar… ¿Batman con lo esbelto que es como se lo monta para llevar tanto chisme en su cinturon?




Luego está la imprescindible mochila, en la cual guardamos miles de cosas totalmente innecesarias, pero que el día que prescindes de ellas siempre te hacen falta, por ejemplo, yo tenía mascarillas de estas de quirófano para no pillar infecciones víricas, que me las regalo una amiga enfermera, la cosa es que cuando necesite hacer sitio en la mochila pues prescindí de ellas.

A los pocos días vino un tío detenido por no sé qué delito, pero el tema es que esta persona tenía más enfermedades contagiosas que un mestizo de rata y pájaro, además hacía uso de su habilidad “escupitajo toxico”, consistente en morderse el labio y escupirnos su sangre con la intención de contagiarnos su VIH, sífilis, hepatitis, meningitis…etc.



Ante lo cual dije a mis compañeros:
“¡Tranquilos!, ¡tengo lo necesario para sumarnos +25 en resistencia a meningitis en la mochila!”



Fui a la batmochila pero, ¡caguen en Cristo!, ¡¡¡puta casualidad!!!
Tenía ahí todo, las bridas-grilletes, bastón, el casco antidisturbios, guantes de látex del tipo “yo a ese no le toco ni con mis guantes tácticos”, las pokeballs, el bocadillo (¡¡¡imprescindible!!!), linterna, prismáticos… pero no las mascarillas…

Pero… A grandes males grandes remedios… ¡Si nosotros no podemos escudarnos de él le obligaremos a escudarse de nosotros!

Así que como se mostraba poco colaborador y se autinfringía lesiones (esto lo comentaré otro día) optamos por hacerle un caterpie, ¿esto qué es? Pues aparte de un pokemon adorable, es enroscarle con una alfombra, atarla para que no se suelte y finalmente ponerle un casco antidisturbios y bajar el visor, de forma que parece una oruga, y así de esta forma, evitamos que se lastime.

¡¡¡Para que escupa a su puta madre!!!